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Otro México es posible…

22 May

Pienso que otro México es posible. Lo deseo, sostengo el pensamiento, no lo dejo ir, me gusta las cosas que ese México posible dibuja en mi imaginación. No quiero entregar mi país al pasado, nunca, de ninguna manera.

Yo vengo del pasado, estoy enferma de pasado. De niña sólo escuché del PRI. Recuerdo haber visto emoción política en casa porque Maquío parecía una alternativa y al final, la historia se quedó igual, nada cambió.

No sólo son 70 años de PRI y estragos, son 70 años de una depresión petrificada de los ciudadanos sin voz y sin voto, pero también sin esperanza.

¿Cómo se puede tener esperanza de un partido, si cuando en sus propias filas marchó alguien que desde dentro quiso cambiar el sistema y murió brutalmente asesinado?

Años más tarde, debo decir, que vi en los ojos de mucha gente la incredulidad de presenciar el momento en el que el PRI dejó el poder. Probablemente nadie era capaz de imaginar lo que la transición traería consigo. Pero dar ese paso era importante, era la demostración y la confirmación de que las cosas en la política del país, podrían ser distintas.

Pero aquí sucede como todo. Es responsabilidad de nosotros dar seguimiento. Y en esta ocasión el seguimiento se dio con resignación y con muchas risas que nos dio el presidente Vicente Fox, quién nos dejó una herencia difícil de superar: un candidato que nos traería la guerra y también la muerte. El abanderado del empleo y la violencia.

El país está como está. Es un nido de violencia y de control. Todos los días lo partimos con un cuchillo en pequeños pedazos que no permitan la unión, parecería que las fuerzas de la conspiración trabajaran horas extras para seguir con la división.

Hasta hace unas semanas.

Sucedió la visita de Enrique Peña Nieto a la Universidad Iberoamericana y esos jóvenes indecisos, los que votan en blanco o no votan porque sienten que su voto no tiene sentido… levantaron la voz y a gritos pusieron las campañas de cabeza.

Y cuando se trata de dividir todos se ponen críticos. Que si los chicos Ibero son fresas, que si van en una universidad cara, que si blablabla. Mientras muchos veían sólo unos chicos fresas que pagan colegiaturas caras, yo veía estudiantes, veía jóvenes y me era inevitable emocionarme. Pensaba: al fin sucede, esta vez no van a quedarse callados, no van a dejar que les arrebaten su primera elección (quizá la segunda).

Divide y vencerás decían los altos mandos. Critica y no aportes para generar ruido y distracción cuando verdaderamente es hora de concentrarse.

Estuve con los estudiantes de la Ibero en la marcha que efectuaron el viernes 18 de mayo de las instalaciones de la Universidad Iberoamericana a Televisa Santa Fe. Marché con ellos como estudiante y también como maestra.

Para mi sorpresa vi que no sólo había estudiantes de la Ibero, también había presencia del INBA, llamaban a la UNAM, le gritaban al POLI y a la UAM, pero en todos ellos había una voz joven. Es imposible que quieran dividir a la juventud por la camiseta de su universidad cuando su país es el mismo. Marchan por México, no por un estilo de vida, no por un partido político, empiezan a levantar las voces porque así les dice su futuro que hay que hacerlo si quieren otro país posible.

Recuerdo que en la marcha, recibí varios tuits, uno de ellos me decía que no tuiteara con tal hashtag que porque los bots de EPN tal, en mi cabeza sólo aparecía la leyenda: “Divide y vencerás”; no tardó en llegarme otro tuit que decía que esa era la marcha de los estudiantes, que el sábado era la AntiEPN y el domingo la ProAMLO, que guardara mis tuits para la del sábado. “¡Ah chingá! Pero si quiero marchar con los jóvenes, ¿qué no puedo?” Otra vez aparecía en mi cabeza la molesta leyenda esa sobre las divisiones.

Para la marcha del sábado sucedía lo mismo. “No vayan porque la convocan los panistas”, “No vayan porque van los perredistas como alborotadores”, “No vayan porque blablabla”. Y con todo eso, la gente salió a marchar. Yo quisiera encontrar a todos esos que su puesto se llama “divide y vencerás” para que se muden de país, aquí no nos hacen falta y nos están estorbando mucho.

La gente salió a las calles a decir lo que no quieren, no quieren un presidente como Enrique Peña Nieto que además traiga consigo la vuelta del PRI. Al final la gente salió a las calles aunque la convocatoria se la adjudicaran a Josefina Vázquez Mota, que no junta sin acarreados ni un Estadio Azul. A la marcha AntiEPN acudió la gente porque quería ir a decir que no, que ya no, y no, y no. No muchas veces pa’que se entienda.

El éxito de las marchas del domingo y lunes que eran ProAMLO esas sí estaban definidas, pero las otras dos no. Hagan entonces el favor de no etiquetar, cuando se marcha y se manifiesta uno como ciudadano es porque primero se le debe reconocer como mexicano y después si así se desea, como alguien con una preferencia a tal o cual partido.

Los partidos políticos son como cuchillos, especialistas en la división, cada uno responde a conveniencias y supuestas formas de pensar. Y está bien, se respeta, lo que sí no merece respeto es ninguna muestra de agresión y violencia.

El poder así como lo recuerdo yo, así como lo recuerdan loas más grandes que yo… es represor y yo, por ningún motivo quiero un México con esas características.

Es por eso, que si los jóvenes han levantado la voz, suplico que sus actos sean siempre la declaración abierta de lo que no quieren como país. No deben permitir que un país lleno de millones de resignados les roben al México que es suyo, del que son protagonistas para hacer historia.

Los convoco a entusiasmar a todo cercano de desear que a la resignación se la lleve el diablo porque ustedes decidirán el futuro de este país. Y ahora que han levantado la voz, no ahoguen su grito en el agotamiento, México necesita definir muchas cosas en su historia, los temas están sobre la mesa: educación, medios de comunicación, empleo, pobreza, narcotráfico, violencia, corrupción entre otros.

No le devuelvan el poder al pasado y a su fallida historia. Tómenlo, es suyo, es para ustedes queridos jóvenes. Hoy son ustedes los que tienen que enseñarnos el país que quieren y luchar por ello.

Yo soy alguien que viene del pasado, pero desde este momento, me mudo a su futuro. Quiero otro México posible.

Nos vemos mañana en la Suavicrema.

@baronesarampant

No es por quién voy a votar, es que voy a votar en tu contra

17 May

Desde que tengo memoria, no recuerdo que en la historia de la política en México se marche en contra de un candidato. Todos piensan lo mismo: ¿Es en serio o sólo una provocación?

Si la gente quiere salir a manifestarse: ¡Aplausos! Está bien salir a las calles, está bien ver cuántos somos, qué queremos y qué no queremos. Está bien que sea importante.

Está bien unirse para declarar que no queremos a “alguien” como presidente. Al final, si es tu presidente… aunque no es una costumbre muy común en este país, deberías quererlo y respetarlo, estar con él y que él esté contigo. Creo que desde Carlos Salinas de Gortari, los presidentes han sido como un juego del tiro al blanco. Nadie los respeta, nadie los quiere. Nos han dado los mejores años de la política en risas.

Siempre se alude a tener memoria en esta toma política de decisiones. Los que tienen memoria, parecen saberlo todo. Pueden recordar esos años de estabilidad y también de conveniencia. Pueden recordar lo estable que parecía un país y lo añorado que era un cambio. Pueden recordar los asesinatos cometidos contra los partidos. Pueden recordar que lo que se esperaba con un cambio y con la V de la victoria, no era lo que hoy queremos como país.

Los jóvenes probablemente no sepan de recuerdos. Probablemente todavía no hayan decidido su primero voto. Lo que creo que sí saben, es lo que no quieren para el país. Es hora de que ellos decidan el país que quieren construir.

Nuestros votos viejos están envenenados de pasado, de frases como “estábamos mejor con el PRI”. Estamos envenenados de corrupción y comodidad. Estamos también envenenados de desesperanza. Vamos bajando los brazos sin quererlo. Nos cae encima la resignación y así un día entregamos al país al silencio.

Si se nos pega un poquito de saber qué es lo que no queremos, deseo que muchos salgamos a la calle a defender este país como se merece. Nunca es tarde y siempre es un buen día para hacerlo.

De la marcha se dice mucho, que si la organiza el PRD, que si la organiza el PAN. A la mera hora todos se deslindan. Pero pienso: ¿Por qué tenemos que tener filiación especial con algún partido, si sólo sabemos y tenemos certeza de a quién no queremos?

Dicen que hay que ir de blanco. Que no hay que juntarse con los colores típicos y representativos de los partidos. Ir de blanco me parece un poco cursi y sin sentido, deberíamos ser más alegres al manifestarnos. Yo iría de colores, colores alegres y brillantes. El blanco es ausencia de color y manifiesta la paz, yo quisiera expresar movimiento.

Aquí una propuesta más: deberíamos ir disfrazados del grupo social que nos preocupa si EPN se queda al frente del poder. Yo iría disfrazada de mujer, no quiero más feminicidios. Me disfrazaría también de estudiante, no quiero represión a la libertad de expresión. Me caracterizaría también como trabajador o desempleado, no quiero más pobreza. Y bueno, ahí sólo hay que ponerle cara a la razón que nos ocupa y nos preocupa. Podrían ir disfrazados de ustedes mismos, también se vale.

Si el disfraz es muy complicado, entonces usemos hojas de papel en nuestras espaldas y pechos para decir yo marcho por las mujeres, marcho por la economía, marcho porque quiero un país auténtico, marcho porque estoy harto de la corrupción, marcho porque no quiero volver al pasado, marcho porque quiero un México que se construya y no que se destruya… y creo que EPN no es la solución y nos pone en peligro a todos. Mía es la propuesta, de ustedes la creatividad.

También se ha hablado de la violencia que puede haber en la marcha. Ya hay dos muestras, lo que sucedió en Saltillo y en Veracruz. Y si nosotros marchamos tenemos que estar preparados.

No puedes estar en contra de la violencia y ser un cavernícola. No vamos a un enfrentamiento. Además todos nos queremos a salvo ¿o no?

Si uno se manifiesta lo hace sin agresiones y cuidando a los otros para que nos cuiden también. Y si uno empieza a hacer esas manifestaciones para que se usen términos como porros, vándalos, acarreados, etc. lo primero es señalarlos, lo segundo es tomarles la cara porque tarde o temprano sabremos quiénes son y de dónde salieron, no hay razón para caer en provocaciones. Por el contrario, hay que estar preparado para esas acciones y estar listos para contrarrestarlas.

Ese tipo de acciones responden a las viejas estructuras políticas, nosotros no queremos más ese México y si lo único que tenemos es creatividad, pues hay que usarla.

No tenemos por qué marchar enojados. Pienso que podemos bailar, aplaudir, cantar y jugar. Marchamos por el país y por el país se marcha con el corazón.

Me decía una amiga en Juárez que cuando ellos se manifestaban y llegaban (por ejemplo) los granaderos para contener la manifestación y agredirlos, ellos se tiraban al suelo. ¿Por qué? Porque si iban a contenerlos de manera agresiva, ellos tenían que demostrar que no buscaban la confrontación y eso, también era una forma de ponerse a salvo. Algunas veces llevaban pintura y cuando se acercaban los grupos a contenerlos ellos pintaban en el piso flores o líneas que no debían cruzar.

Aquí la clave está en la organización y la comunicación. Nadie tiene por qué desvirtuar un ejercicio ciudadano de manifestación y libertad de expresión. Eso debemos tenerlo claro.

Creo que nadie debe quedarse en su casa por miedo. También creo que hay que tener los ojos bien abiertos y las cámaras de los celulares prendidas para registrarlo todo. No estamos para engaños. Si sucede violencia, culparán a los azules, culparán a los amarillos. Pero los que generan violencia, juegan con el equipo tricolor.

Y así como pasó con los estudiantes de la Ibero, casi puedo asegurar que por cada uno que vaya por su propio pie, el PRI y el equipo de EPN mandará a dos, así como le hace para llevar apoyo a sus conferencias y presentaciones.

Así como aparecieron los encabezados en los periódicos del interior del país a favor de EPN después de lo de los estudiantes de la Ibero, así estarán los noticieros y los periódicos, nos toca registrar lo que sucederá a nosotros y luego compartirlo.

Lo más importante: Nos queremos sanos y salvos. No caigan en provocaciones.

Aquí una propuestas que circulan en la red para la manifestación del sábado 19 de mayo:

(Hagan favor de circularla, daría crédito pero para este momento no sé ni de donde salió)

Recuerda: Creatividad vs violencia. Aquí hay muchas ideas: #bancodeconsignas

Ahora aquí el material para compartir y dar seguimiento a la información.

Golpean a manifestantes en el evento de EPN en Saltillo

Agreden a manifestantes veracruzanos en mitín de Peña Nieto

Twittergate: Is México’s PRI paying for tweets?

La peligrosa ira de Peña Nieto / Proceso

Jamás votaría por el PRI: Denise Dresser

“¿Qué te pasa, Televisa?”, cuestiona Aristegui.

En el seguimiento de lo sucedido en la Universidad Iberoamericana, anexo el Testimonio de una estudiante del Tec de Monterrey que aclara su aparición en el video de EPN “Foto Buen Ciudadano” y hago constar que el video del montaje del PRI ya fue retirado, sin embargo, en la entrada anterior queda una pequeña huella de su existencia.

Por @baronesarampant

No quiero un país de telenovela

4 Abr

Ya lo pensé y no: No quiero un país de telenovela.

Ya sé que eso es lo que hay en la tele y nosotros somos un país que se conforma con ver y tener lo que hay.

Hay PRI, hay PAN y hay PRD… y ya. Ojalá este país se levantara con ganas de otra cosa se pusiera a trabajar en ello. Re-escribo: Nos pusiéramos a trabajar en ello.

Por lo pronto, regreso al país de telenovela. No lo quiero.

Vayamos a la raíz. Las telenovelas a las que nos tienen acostumbrados son malas. Es un plagio de la Cenicienta. Agarran a la Cenicienta, la visten de María o de RBD y vámonos! a ponerle drama, a buscar a las malas (y a los malos) y luego… a buscar al príncipe.

Ya tenemos a la Cenicienta, la sacaron de hacer novelas. Ya tenemos al príncipe, lo buscaron copetón y guapo como a Erik el de la Sirenita. Pero… ¿adivinen qué? Tenemos una mala historia.

El príncipe de esta historia tuvo un reinado en el Estado de México donde no salvó princesas. El Estado de México es el lugar en el país donde hay más feminicidios, le gana a Juárez ¿sabían eso? Nada más entre el año 2000 y el 2009, el Gobierno Federal contabilizó 2,881 mujeres asesinadas.

¿Saben lo que significa caminar las calles del Estado de México siendo mujer? Yo sí. Recuerdo haber ido a hacer una entrevista con los ojos vendados del lugar al que me dirigía. Cuando caí en la cuenta de dónde estaba y de lo que ahí pasaba… no dejé de mirar los caminos, no dejé de sentir miedo. Pensé en todas aquellas mujeres que se levantan y toman rumbo a la escuela, el trabajo o la casa. Pensé en ellas y en todos los lugares en las que podría arrojarlas después de matarlas. Ese pensamiento no me gustó nada. Volví a casa a salvo, pero no sé si ellas lo harán todos los días, como debe ser.

Por eso pienso: ¿Quieren un presidente de telenovela? Ese que parece que es el ideal, que sonríe y tiene anuncios abrazando señoras riendo a las que nunca invitaría de corazón a sentarse en su mesa. ¿Quieren un príncipe guapo de presidente? No debería contarles el final de la historia, pero dado el caso, es válido. Ya han visto tanta telenovela, que tienen fe en que la historia concluya con un final feliz. Pero la vida no es así, las historias felices se construyen todos los días y él tiene un pasado no muy claro donde las princesas no han sido su fuerte, han sido su blanco.

Entonces en esta historia, el galán de novela… sí, el que la hace de príncipe, se le cae el teatrito y resulta ser el farsante. Farsante porque su campaña va dirigida a las mujeres, mujeres que no defendió en su reinado en el Estado de México y con ello fortaleció la impunidad.

Su campaña va dirigida a mujeres que caerían en la provocación de votar por él porque “está guapo” y entonces el príncipe, se convierte en un producto aspiracional. Elegir a alguien porque está guapo, no garantiza que sea inteligente. Pero eso ya lo sabemos, porque el “príncipe” de esta historia le gusta mirarse al espejo, conformarse con su imagen y su sonrisa de galán. No pierde el tiempo leyendo libros. ¿Los libros, qué!

Seguro tampoco pierde el tiempo pensando en su país. Eso es lo más triste.

Pero pensemos en las historias, en las buenas historias. Quisiera un país con una gran historia. No con una historia de 70 años en la que se nos desgració el rumbo por el egoísmo y la soberbia. No quiero tampoco la historia de los 12 últimos años con un montón de muertos. Tampoco quiero un país con campamentos berrinchudos.

Lo que no han comprendido los políticos es que la política del poder, ya no sirve y no es la que queremos. Si eres político y quieres dirigir este país, queremos (y hablo en plural por todas mis yos) que para empezar seas buena persona y te importe la honestidad como moneda de cambio.

Estaría bien que fuera también creativo, porque la situación del país sólo se arreglará con soluciones creativas y con buen ánimo. Se necesita espíritu, no sus portes faroles  que a nadie engañan ya.

Ustedes queridos políticos: ya están rancios, huelen, suenan y se ven viejos. A este país le hace falta espíritu joven, gente que venga a hacer de este país, un país con una historia increíble, llena de luchas ganadas para todos, no sólo para ustedes.

Esas historias, las buenas… las de lucha… las de cambio… las de construcción, las escribimos nosotros todos los días, los ciudadanos que morimos de tristeza de ver así nuestro país y que tomamos decisiones todos los días, en todos nuestros actos para cambiar lo que no nos gusta. A veces pienso que no los necesitamos.

Por eso te digo, Querido Candidato, que si no vas a tener un buen ánimo, no vas a ser creativo y no quieres protagonizar una gran historia para este país: No me representas.

Reto No3.

Yo te reto candidato a que nos hagas un plan estratégico de cómo tener a un mexicano participativo, contento, orgulloso, trabajando por un país que se nos va al caño todos los días.

#yoteretocandidato